Holocausto Camionero de sumisos voluntarios


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Al final acaba uno ya harto de escuchar, leer y comprobar in situ sandeces y chorradas que echamos por la boca, un día si y otro también, porque ya está bien de hacerse la víctima cuando tenemos armas con las que luchar. Esto ya parece un holocausto autoinfligido, solo que en el holocausto de los judíos no tenían herramientas que utilizar para luchar. El que quiera luchar por su profesión, su dignidad o sus derechos, tiene armas suficientes para hacerlo. Basta ya de victimismo y de hacernos parecer a todo el colectivo, unos esclavos que hacen de nosotros lo que quieran, tanto los empresaurios transportistas como sus clientes los cargadores.

El que quiera afiliarse a un sindicato para tener un respaldo, son sindicatos y asociaciones las que, a lo largo y ancho del país sobran y los que quieran luchar de forma individual, tiene a su disposición una batería de leyes y normas con las que emprender su desafío a la imperante ola de sumisión que tenemos implantada en nuestro sector.

Si quieres cobrar un sueldo digno, exige que te paguen las horas extra, nocturnidad, peligrosidad y otros complementos relativos a tu trabajo. Aprende a leer y, por una vez e tu vida leete el contrato que tienes firmado con tu empresa.

Si no quieres descargar o cargar, no tienes obligación de hacerlo, ¿has leído tu contrato? ¿Hay algo en él que te lo obligue?, claro, ya! Tu eres de los que crees que eso no cansa y que luego puedes tirar toda la noche para conducir tus 9 horas, porque encima tuviste el tacógrafo haciendo el descanso, como que es el camión el que necesita descansar.

Por supuesto que para exigir un sueldo digno, no sólo cuentan las horas de conducción, que seguro harás más de 9 que es lo que establece la ley de conducción y descanso o 10 cuando ésta te lo permita, pues solo de eso, conducción, ya estás haciendo una hora extra como mínimo y si encima haces lo que es obligatorio y que pocos hacen, usar el selector de actividades y poner en martillos cuando estás haciendo otros trabajos, imagina, si eres capaz, la de horas extra que deberías cobrar y que le estás regalando a tu empresaurio explotador que tanto criticas en Facebook y los bares.

No seáis PADEFOS (PAso DE FOllones) y enfrentaros a la realidad para saber y aprender a defenderos, que ya sois mallorcitos y tenéis suficientes armas para luchar y dejar de quejarse.

Ah, ¿que tenéis miedo de que os echen de la empresa? Pero só incautos! ¿No veis que no encuentran chóferes? O ¿es que no sabéis que existe en la legislación una definición de «despido improcedente» que les puede costar muy caro? No os pueden obligar a hacer nada ilegal. Ah, ya! Que os han convencido de que hay que arrimar el hombro para que la empresa salga adelante, y ¿no recordáis cuando os tiraron el sueldo para conservar sus empresas y ahora el que se está hundiendo en la miseria sois vosotros? ¿Os preguntaron acaso si podríais mantener a vuestras familias con eses sueldos o os hicieron pasar por el aro sin derecho a réplica? Si ellos no quieren subir sus precios de los portes es problema suyo, no vuestro. Porque ellos sean esclavos de sus clientes no tienen porque trasladar esa condición a sus profesionales trabajadores que realizan correctamente su trabajo.

111 camioneros muertos el año pasado, ¿queréis seguir siendo los más valientes del cementerio? ¡Venga hombre! Ya está bien. Solo falta que nos entierren en fosas comunes después de habernos convencido para que entraramos en las duchas, como así les decían a los judíos que eran, las cámaras de gas. El estrés, depresión, los infartos, derivados del no saber usar las armas para defendernos en esta guerra laboral y que aún y por falta de guerreros, no hemos conseguido que se reconozcan como enfermedades profesionales, completan el exterminio de nuestros compañeros. Esto es el HOLOCAUSTO Camionero.