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Un guardia civil de Tráfico está buscando a un buen conductor porque le han encargado dar el premio al mejor conductor del año.
Después de seguir a muchos conductores, se fija en uno que lo hace bastante bien, a una velocidad prudente y respetando todas las señales de tráfico. Contento por haberlo encontrado, va a darle la buena noticia:

-Buenos días, señor. Me complace comunicarle que ha sido usted premiado con quinientos euros por ser el mejor conductor del año. Dígame, ¿qué va a hacer usted con el premio?

-No me diga, ¡qué bien! lo primero que haré es sacarme el carnet de conducir.

La esposa enseguida contesta:
– No le haga caso agente, es que esta borracho.

A lo que la suegra, que iba en el asiento de atrás, dice:
– Ya sabía yo que no iríamos muy lejos con un coche robado…